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Carrito

A lo largo de toda la historia la humanidad ha mirado al cielo con admiración y respeto. Atraídos por los desconocido tanto nosotros, como nuestros antepasados, hemos pretendido contactar con alguna forma de vida que pudiese existir ya sea en forma de dioses (a través de las religiones y las plegarias) como en forma de extraterrestres.

Múltiples son los mensajes que desde que el ser humano ha sido capaz de llegar al espacio exterior, gracias a su tecnología y a su evolución, ha enviado para tratar de establecer algún tipo de conexión con los hipotéticos habitantes del espacio y lo cual ha demostrado la fascinación de la comunidad científica para contactar con seres de fuera del planeta Tierra en las últimas décadas.

El primero de estos mensajes al espacio fue enviado en 1972 gracias al lanzamiento de la sonda espacial Pioneer 10 cuyos objetivos eran tomar fotografía de Júpiter así como fotografiar sus gigantes lunas, recopilando cierta información; pero su segunda misión, no menos importante, era enviar un mensaje al espacio que contenía información sobre el planeta Tierra, su ubicación, la ubicación del Sol y un esquema del sistema solar. El ilustre Carl Sagan contribuyó en este proyecto y aprovechó la misión de la Pioneer para enviar una placa en la que además de esta información incluyó un pictograma para que los alienígenas fuesen capaces de encontrarnos. Asimismo aparecían dibujos de un hombre y una mujer desnudos realizados por la mujer del astrónomo para dar muestras de nuestra biología.

El Mensaje Arecibo fue enviado en noviembre de 1974 desde el radiotelescopio más grande del mundo situado en el observatorio espacial de Arecibo, en Puerto Rico. Se trataba de un mensaje encriptado que contenía información relacionada con las características de los seres humamos, así como la localización de la Tierra y del Sistema Solar.

La NASA (la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, de los Estados Unidos) envió la sonda Voyager con un disco que contenía hora y media de música de todo el mundo, entre ellas la canción Johnny B. Goode de Chuck Berry; así como saludos desde la Tierra en cincuenta y cinco idiomas distintos.

En octubre de 2021 la NASA prevé lanzar la sonda espacial «Lucy» que flotará en nuestro sistema solar y la cual contendrá mensajes de premios nobel, poetas laureados, músicos y otras informaciones destacadas pero esta vez el objetivo de la misión será que los humanos del futuro la recuperen. Un mensaje al espacio destinado a nosotros mismos o los desconocidos habitantes del sistema solar ya que, como afirma la agencia espacial americana, esta sonda permanecerá vagando por el espacio durante miles o, tal vez, millones de años. Esta sonda también llevará consigo información sobre la configuración del Sistema Solar con la esperanza de que la exploración espacial perdure y que en el futuro, los astro-arqueólogos, puedan encontrar esta valiosa información sobre los humanos de nuestro presente.