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Carrito

El Museo de los Horrores

Muchos son los edificios de alrededor del mundo que suscitan misteriosas historias que hacen referencia a extraños acontecimientos que se producen en sus habitáculos o espacios exteriores. A menudo algunos de estos extraños lugares están relacionados con muertes, homicidios, o inexplicables sucesos, llamémosles paranormales, que dejan la piel de gallina a sus visitantes.

Realidad o ficción lo cierto es que estos lugares despiertan el interés de muchos curiosos que se desplazan in situ para comprobar, por sí mismos, si las historias narradas son reales o simplemente han sido inventadas.

A lo largo de la historia uno de los lugares más singulares en referencia a este tema es el Museo de los Horrores, creado en 1900 por Francesc Roca, en la ciudad de Barcelona. Más que un museo se trataba de una ferie ambulante que ofrecía a los curiosos espectadores la posibilidad de descubrir, antes sus atónitas miradas, todo tipo de excentricidades o personas afectadas por peculiares malformaciones como podía ser el caso de las hermanas siamesas, algunos fetos humanos expuestos en botes de cristal, fotos de genitales humanos deformados a causa de enfermedades venéreas o figuras de cera que simulaban cuerpos humanos abiertos en canal y que ofrecían la visión de sus vísceras.

Todo este “circo de los horrores” no tardó en cautivar la atención de muchos barceloneses que, a medida que iba corriéndose la voz, aguardaban impacientes para poder contemplar con sus propios ojos dicho espectáculo.

Otro lugar que se podría catalogar como “embrujado” es el conocido Museo Reina Sofía de Madrid, en el que se asegura que varios son los empelados que han asegurado de que en su interior suceden extraños acontecimientos: ascensores que se han puesto en funcionamiento sin haber nadie en el interior del recinto, puertas que después de haber sido cerradas con llave han aparecido abiertas, o pasos y ruidos que repentinamente se han oído por sus pasillos apareciendo incluso figuras fantasmagóricas que luego se han desvanecido.

El Museo Rabe, en Cáceres, también es otro de los lugares que, según algunos investigadores y testigos, han llegado a producirse extraños sucesos en los que ventanas y puertas se abrían solas, fuertes golpes que se escuchaban en los tabiques o incluso algunos muebles que se movían solos. Todos estos extraños sucesos paranormales han contribuido a que a este edificio se le conozca como “la casa de los muertos”.

O fuera de nuestro país otro inmueble que tiene el gusto de compartir el nombre de “la Casa de los Muertos” es la residencia de los Winchester, famosos fabricantes de armas de los Estados Unidos. Tras la muerte de William Wirt Winchester, Sarah, su viuda, se mudó a una casa que mandó reformar ya que creía que las muertes que las armas construidas por su marido habían causado atraerían hacia ella a los malos espíritus.
Tras la muerte de Sarah muchos son los testigos que aseguran que por los pasillos y la multitud de habitaciones de la mansión pueden escucharse extrañas voces que mencionan el nombre de su propietaria, o incluso pasos que pueden oírse por sus deshabitados pasillos.