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El Bosque Maldito de Aokigahara

Por 31 agosto, 2018 diciembre 3rd, 2018 Reflexiones misteriosas
El Bosque Maldito de Aokigahara

Pocos lugares en el mundo esconden una historia tan tenebrosa y macabra como este peculiar bosque que se encuentra en el noroeste de las faldas del monte Fuji, en la isla de Honshu, al oeste de Tokio. Este lugar destaca lamentablemente por ser el segundo del mundo en el que mayor número de personas se suicidan, únicamente superado por el famoso puente estadounidense Golden Gate, que se encuentra en la bahía de San Francisco y que encabeza este desafortunado ranking.

El bosque maldito de Aokigahara, conocido también como Mar de Árboles, ocupa una extensión aproximada de 35 kilómetros cuadrados y está muy relacionado con la mitología japonesa ya que se cuenta que alberga multitud de demonios y almas. Existen poemas de más de mil años de antigüedad en los que ya se hace referencia a que este lugar esta maldito.

Este bosque se formó a partir de las numerosas erupciones volcánicas del monte Fuji, que tuvieron lugar a partir del año 800 de nuestra era. Pero fue en la época del Japón feudal cuando este lúgubre lugar empezó a adquirir la triste fama que ostenta a día de hoy. Debido a la hambruna y las epidemias que sufrieron los habitantes nipones durante el siglo XIX, las familias más necesitadas se vieron obligadas a abandonar tanto a ancianos como a los más pequeños a la suerte de su destino, debido principalmente a la precaria situación que vivían y la imposibilidad para alimentarles. Según la creencia popular las almas de estos desafortunados aún vagan por el bosque.

No se sabe cuál es el verdadero motivo por el que las personas, que quieren acabar drásticamente con sus vidas, eligen el bosque de Aokigahara para llevar a cabo sus planes de suicidio, pero las cifras son verdaderamente escalofriantes. Según las autoridades locales desde los años 1950 se han encontrado más de 500 cadáveres, siendo el suicidio la causa principal de estas muertes. Muchos de los cuerpos hallados sin vida tenían alrededor de 30 años. La cifra de muertes aumenta cada año lo que ha obligado al gobierno local a designar a cierto número de operarios que se ocupen de fijar carteles en el bosque para persuadir a las personas de llevar a cabo su plan. Los carteles escritos en diferentes idiomas tratan de evitar con diferentes frases que las personas acaben con sus vidas, frases como: por favor piensa en tus padres y en tu familia. No sufras solo, puedes hablar con alguien. Siempre hay una solución…

Pese a que el turismo ha sido limitado a ciertas áreas vigiladas, no está prohibido adentrarse en la espesura del bosque y es imposible evitar que anualmente un gran numero de suicidas acudan al bosque maldito de Aokigahara para acabar con sus vidas.